Cronistas de lo obvio – versión seria

Seguridad, ese gran argumento

La seguridad se ha transformado en un argumento esencial de la derecha en todo el mundo. Así como la izquierda se embandera en la equidad, la derecha lo hace en la seguridad. Ambos han mentido en ocasiones y utilizado esos argumentos para poner en práctica políticas poco nobles. En el caso de la seguridad, que es el que nos trae, su mención provoca miedo. O, mejor dicho, su ausencia provoca miedo. Y el miedo, es irracional. Si cualquier ser humano se convence de que no está seguro, entonces la racionalidad brillará por su ausencia, al menos en la mayoría de los casos. Los políticos saben esto, y en base al miedo que genera la inseguridad intentan desarrollar políticas que respondan a sus propios intereses, o el de sus aliados. Esta semana, una investigación reveló que el gobierno de Estados Unidos creó una inmensa red de espionaje para controlar a sus ciudadanos. Ellos mismos, los estadounidenses, aplaudieron la Patriot Act, la ley aprobada después de los atentados del 11S para evitar nuevos ataques. El gobierno, en ese entonces, cambió el paradigma: el terrorismo ya no está en el extranjero, está entre nosotros. Entonces, tenemos que controlar a nuestros ciudadanos. Los estadounidenses, nublados por el miedo, saludaron la iniciativa sin saber que las oscuras agencias de inteligencia se estaban metiendo en sus casas, con la ley como aval. También esta semana, Francia y Alemania rechazaron sumar a Bulgaria y Rumania a la zona Schengen a partir del año que viene. El espacio Schengen permite la libre circulación de personas. Todos los países de la Unión Europea (UE) salvo los mencionados y Chipre (por no cumpir las normas) y el Reino Unido (porque no quiere abrir sus fronteras) no gozan del beneficio. París y Berlín dijeron que búlgaros y rumanos no cumplían los requisitos en materia de seguridad. Pero la expulsión sistemática de gitanos romaníes (de nacionalidad búlgara y rumana, ¡oh casualidad!) de Francia explicó el verdadero motivo: las potencias dominantes de la UE quieren libre mercado, es decir, que los bienes, el dinero y la propiedad de las tierras no tengan barreras. Pero la gente, mejor se queda en sus países. Y si esos países se empobrecen por las reglas del libremercado, pues allá ellos. En Italia, los jóvenes se movilizaron para evitar la aprobación de una reforma universitaria que asesta un golpe más al sistema educativo. Una de las reglas de oro del gobierno de Silvio Berlusconi fue desarmar el Estado de bienestar (en especial el sistema educativo) para ahorrar ante la crisis. La población no está de acuerdo. ¿Cuál fue la reacción del gobierno? Reprimir, armar a la policía, acusar a los manifestantes de guerrilleros e inventarse una bomba sin detonador en el metro. La seguridad es un problema, no una invención. Pero abarca aspectos mucho más amplios y bastante distintos al espionaje de ciudadanos, la expulsión de minorías o la demonización de la protesta social. Por eso, cuidado cuando un político nos habla de seguridad.

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diciembre 26, 2010 - Posted by | Uncategorized

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